Tacuara, hilo y papel

En el aula, El profesor sigue explicando el porque no debo amar

El amor nos transforma en niños, que lo que mejor aspiran es solo volar una Pandorga, que si bien sabes que mientras más hilo le das, más posibilidades tienes de soltarte, perderte.  Mas le das hilo, Más sientes el impulso a dejarte ir.

Necesitas Tacuaras que se preparan lo más fino y resistente posible, estos palos se unen con hilo que moldean la forma. Después usas un papel fino para forrar la forma de palos unidos en hilo. Preparas el bardijo y el hilo que soportará la cola.

Las Tacuaras son la idealización de tu personalidad, lo que vi en vos, ese mínimo detalle que te pareces a mí, ese espasmo de orgullo que me recuerda a mi pasado, esas historias de un futuro a tu lado, esas respuestas que me das en las conversaciones imaginarias contigo.

El hilo recorre como las venas que enrolla el palo y lo une con otro, se mueve através de la piel que es el papel y sale del pecho conectando el cielo con la tierra. El hilo es tu verdadero ser, que me ordena, me ensambla, me une, me da forma, me recuerda las ganas que querer volver a volar.

Me enamore de una idea pero también amo lo que sos, lo que fuiste y lo que serás.

El papel, es menos pesado que una hormiga, está ajado, roto y en partes no forra la forma. El papel es la atención que me das, incompleta, migajera, traicionera, fría, blanco amarillento.

Déjame decirte mi amor, que el amor voló igual, que la brisa de la realidad rajo más el forro, pero el hilo que se enreda en mis huesos me hace volar hasta sin viento.