Me desvisto el alma de tu abrigo que son mis recuerdos
Recuerdo de tu risa espontanea y sin medida
Recuerdo de tus ojos, ventanal hermoso
donde a veces se deja ver la pureza
Recuerdo de tus hombros, que con su
movimiento ascendente, dejan a todo mi ser sin su código fuente
Recuerdo de tu pelo, que me enciende el cuerpo y me apaga el ego.
Recuerdo de tus manos, que tanto buscan mis manos
Recuerdo de tus labios, y cuando sin querer los miro,
olvidando que respiro, me separan de mi como el escabio