Soy el portero de la puerta de mi cielo
solicito identificación a mi fijación,
identifico las obsesiones con pase libre vencidas
cierro las puertas de mi pub de noches viejas
Y un día solo salí de mi edificio,
cansado de la piel con escamas y la grasa de las palabras
de considerar quien se queda y quien se marcha
solo salí corriendo dejando la puerta abierta.
Hoy cuando volví a casa, encontré la puerta caída
El oxido de las bisagras de la empatía, que chillaron en la despedida
sugieren que la habitación esta vacía,
sentado entre los escombros, decidí que es el
momento de limpiar.