El olvido tuvo ticket de ida y vuelta

Hoy, 

el día donde tenia que dejar de recordar tus ojos

el día en el que dejaba de seguir tus labios

el día en el que ya no escuchaba tu voz a kilómetros


hoy, mi Corazón raspado, que arde de tantos giros

después de verte de repente, 

cuando dejaste de ser invisible nuevamente


Y mis manos se vuelven libres cuando busco escucharte

esquivando de mi conciencia mi impulsiva voz intentando descifrarte, 

Y mis manos buscando estacionarse, en tus manos, es tu mejilla, 

ya lo note, están de vigía.


Creí que te fuiste, pero vuelves, 

como vuelve la lluvia a caer en enero

inesperada, pero sinceramente agradable.


Como una idea tan hermosa puede ser tan dolorosa

No hay mejor lugar que el espacio donde estas con migo

Y de abrazo, y te cuido, y me preocupo hasta en donde pisan tus pies